Homenaje póstumo a mi hermano Efraín

Por Alejandro Siguenza Guzmán

SiguenzaEResumen: La tristeza y los recuerdos se expresan en este texto al producirse la muerte de un hermano carnal y hermano masón y se remontan a cuando nació en un pequeño pueblo y a sus primeros años, al desarraigo para estudiar en la ciudad, a la opción por el noviciado religioso, a la expresión de su talento poético, a la lectura de clásicos y vanguardistas, y a sus escritos. Rememora que Efraín forjó una personalidad seria, sin dobleces y de gran preparación, y evolucionó en su pensamiento desde el dogma cavernario hasta el marxismo y la búsqueda de la verdad comprobable. Se inició en la Masonería donde se formó para pulir la piedra bruta y construir el templo social. Tuvo habilidad para la música y las letras, pero se destacó en el magisterio y fue reconocido como maestro ejemplar. No se borran los recuerdos de verlo como actor de teatro y como orador premiado. Hasta que perdió el habla “pero no la palabra” y tuvo una prolífica creación de casi 60 libros. Y llegó el pesar general con su partida al Oriente Eterno, constituyendo una interrogante si se volverán a ver, para ser coherentes con su pensamiento agnóstico.

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En memoria de mi hermano Miguel Sánchez Jiménez

Por Alejandro Sigüenza Guzmán

SanchezMResumen: El querido hermano Miguel Sánchez falleció el 18 de agosto de 2010 y el autor de estas líneas, su amigo y hermano, lo describe como hombre sabio y estudioso desde su juventud. Menciona el impacto de su muerte, narra cómo lo conoció, su amistad con él, su familia, formación y militancia política de izquierda, interrumpida con su decepción al conocer la infiltración de la CIA en la organización en la que participaba. Recuerda la sorpresa al encontrarlo en la masonería y desde entonces ya no se separaron, y destaca su participación en la formación de las logias Voltaire y Eugenio Espejo, su absoluta dedicación y gran aporte masónicos, su participación en el Rito Escocés, en el que fue grado 33, y en el Rito Primitivo, en el que llegó al noveno y último grado, y su última voluntad de no recibir honores y llevar el mandil de aprendiz. Recuerda su interés por temas filosóficos e históricos de los que era un gran conocedor, y termina  dedicándole una canción de Cortés que le calza “como anillo al dedo”, pero con música de su autoría

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Elementos de Historia de la Filosofía de Grecia a Marx

Por Alejandro Sigüenza Guzmán

Rafael-La-Escuela-de-AtenasResumen: Se trata de un rápido repaso de la evolución del pensamiento filosófico que parte de la formación de las concepciones míticas y religiosas previas en al Grecia clásica para abordar el origen y desarrollo de la filosofía mediante el señalamiento de las ideas centrales de Tales de Mileto, Pitágoras, Jenófanes de Colofón, Heráclito, Anaxágoras, Empédocles, Sócrates, Demócrito, Platón, Aristóteles, Tomás de Aquino, Maquiavelo, Bacon, Descartes, Spinoza, Vico, Locke, Hume, Diderot, Kant, Hegel, Feuerbach y Marx, en una apretada síntesis que tiene como línea conductora el pensamiento libre y materialista, desde una perspectiva descriptiva que en determinados momentos se expresa también críticamente.

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Luis Vargas Torres. Cuando los liberales florecían.

Por Alejandro Siguenza Guzmán

Vargas TorresReseña: Luis Vargas Torres, cuando los liberales florecían, desde su primera lectura fue un trabajo impactante, y ahora, con el curso de los años, se ha convertido en una pieza indispensable para conocer y comprender al patriota esmeraldeño en su faceta más humana, más íntima, más comprometida, pero también en aquellos aspectos desconocidos, los de francmasón, buscador y luchador por un ideal. Ese ideal, por el que vivió y murió Luis Vargas Torres, no fue otro que el de la libertad frente a todo tipo de esclavitudes, especialmente mentales, porque él era indudablemente un hombre libre, libérrimo, imbatible, pese a que los tiranos lo redujesen a prisión, lo cargasen de grillos y cadenas, y por último lo sacrificasen. Vargas Torres supo morir porque supo vivir. Son pocos los personajes que han vivido tan intensamente, cuyo ejemplo haya sido tan fructífero y cuya muerte fuese tan digna y tan valiente.

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